DICTADURA MINERA

Las Empresas y el Estado aliados contra el pueblo

La DIPGAM (Dirección Provincial de Gestión Ambiental Minera) tiene una nueva directora, (otra vez) es Antonella Velazco. Lo que nos sorprende es que hace un tiempo atrás esta funcionaria había dejado este mismo cargo para trabajar junto a la ONG EcoConciencia (1). Pero ojo, a no confundirse. Esta ONG, lejos de tener algo que ver con las palabras que lleva su nombre (Ecología y Conciencia), de la mano de un personaje oscuro como Tarraubela, trabaja junto a las empresas mineras promoviendo “Mesas de Diálogo”, donde buscan obtener la licencia social que necesitan los proyectos mineros, o por lo menos hacer creer a la opinión pública que los gobiernos y las empresas están interesados en lo que la gente piensa y necesita.

Algo similar pasó con Italo Francile, ex director de DIPGAM, que ahora trabaja como subgerente de medio ambiente, higiene y seguridad para la empresa minera POSCO (2). Ésta avanza con su proyecto de litio sobre el Salar del Hombre Muerto, poniendo en riesgo la continuidad de la vida en la región de la Puna, como las demás empresas que pretenden extraer el agua del río Los Patos.

¿Cómo puede ser que los funcionarios responsables de controlar los impactos ambientales y autorizar el avance de los proyectos mineros trabajen para las empresas y fundaciones aliadas?

Lamentablemente ya conocemos la respuesta, esta alianza contra los territorios y sus habitantes intenta imponer una política económica y un discurso único, pero desde los pueblos que defendemos la vida, una vez más decimos NO.

#FueraMinerasDeNuestroTerritorio
#BastaDeDictaduraMinera
#ElAguaValeMasQueTodo

  1. https://www.catamarcactual.com.ar/informacion-general/2020/9/3/record-de-inscriptos-en-la-mesa-de-dialogo-por-agua-rica-205565.html
  2. https://www.elesquiu.com/sociedad/2021/6/12/medio-ambiente-gestiona-recursos-con-posco-para-el-emplazamiento-de-un-nuevo-modulo-de-captura-esquila-de-vicunas-en-antofagasta-de-la-sierra-399744.html

Conversatorio Agua, Biodiversidad y Cambio Climático

ANTOFAGASTA RESISTE – Proyecto Madre Agua

En este encuentro virtual pudimos profundizar en los diferentes impactos ambientales y sociales que son consecuencia de la extracción de litio en los salares altoandinos, provocados por el avance de la megaminería evaporítica. Por un lado creemos fundamental visibilizar esta problemática, ya que la realidad de los pueblos y los ecosistemas circundantes a estos proyectos es sumamente contrastante con el discurso de la “energía limpia”, que llevan adelante gobiernos y empresas, para convencer a la opinión pública. Por otra parte, es de vital importancia que los pueblos y comunidades indígenas que habitan en la región puedan afianzarse en prácticas que permitan la defensa de su territorio y de su derecho al agua.

LA MINERÍA SUSTENTABLE NO EXISTE

21 de junio del 2021
Año Nuevo en el Sur global
comunicado de las ASAMBLEAS DE PUCARA

Ahora la llaman “minería sustentable”, en los discursos políticos, en las noticias y en la Universidad. ¿Pero qué es lo que entienden por sustentable los gobiernos? ¿Puede ser sustentable la contaminación de la tierra, el agua y el aire, el saqueo de los bienes comunes, el despojo a los pueblos y comunidades indígenas, la destrucción de los ecosistemas y de las economías regionales, la sequía de los humedales de altura, el agotamiento de vegas y ríos? ¿Para quiénes representa una ganancia el oro, el cobre y el litio?

En Antofagasta de la Sierra una sola empresa (FMC-Livent) secó la vega del río Trapiche y contaminó la laguna Catal. ¿Cómo puede ser sustentable que haya cinco (!!!) empresas pretendiendo extraer agua dulce del río Los Patos?

En Andalgalá las explosiones generan nubes de polvo en el cerro, muy cerca de los glaciares y de las nacientes de los ríos, mientras el agua sale marrón de las canillas. ¿Cómo puede ser sustentable el proyecto MARA (Minera Agua Rica Alumbrera) en el Aconquija?

Para los pueblos que vivimos cerca de las explotaciones de megaminería, en las montañas o en los salares, la situación es muy clara. Nos toca ver bien de cerca la impunidad con que se mueven las empresas en alianza con los gobiernos de turno, nos toca sufrir en el cuerpo la violencia y la injusticia. Sabemos que cuentan una mentira tras otra, dicen que nos consultan, pero nunca lo hacen, dicen que habrá trabajo, pero es escaso, precario e insalubre, dicen que vendrá el progreso, pero lo único que llega es pobreza y muerte.

Porque queremos cuidar el agua y la tierra para la vida, por nuestros hijos y por las futuras generaciones. PORQUE SOMOS EL TERRITORIO.

Oximoron

#FueraMinerasDeNuestrosTerritorios
#ElAguaValeMasQueTodo

“SON LAS MINERAS O SOMOS NOSOTROS, NO TENEMOS OTRA SALIDA”

“¿Por qué nos tienen que poner en este tipo de situaciones? ¿Por qué tenemos que venir, sábado a sábado hace 11 años, caminando para que nunca se nos escuche? Hasta el cura hace lobby para las mineras. Pero no estamos cansados. No vamos a aflojar. O son las mineras o somos nosotros, no tenemos otra salida”, dijo Rosa Farías, en el marco de la caminata 586 para defender el #agua, el #ambiente y la #vida en Andalgalá.

✊🏽Hoy salieron en libertad lxs compañeros detenidxs en Andalgalá. Sin embargo, siguen judicializados, con causas penales en trámite, las cuales están llenas de irregularidades desde su inicio, en el cual intervino la fiscal minera Soledad Rodríguez.

⚠️Ahora, vamos por la LIBERTAD DEL CERRO, porque los medios no cuentan que, mientras había 12 personas detenidas, Yamana Gold seguía subiendo máquinas al Cerro Aconquija a pesar de que la Ley de Glaciares prohíbe la explotación minera en la zona, que hay una Ordenanza vigente que prohibe la mega minería en el lugar y que en el proyecto MARA (Minera Alumbrera – Agua Rica) no se realizó la audiencia pública de manera legal. Seguimos, unidxs y con más fuerza que nunca.

🧡🧡 @radioelalgarrobo

La persecución en todas sus formas

Las luchas territoriales, además de las dificultades y dolores de toda lucha, tienen la gravedad de atravesar todos los planos, momentos y ámbitos de la vida. Cuando esa lucha se sitúa en un pequeño pueblo, en una economía precaria, en vinculados afectivos entrelazados y cruzados entre un bando y otro, las situaciones de violencia tensan la vida hasta el más fino de sus hilos.
Esta crónica, difícilmente se acerque a ese hilo, posiblemente no logre transmitir el aire denso que se respira en las casas de cada asambleísta, su estado constante de nervios y de alerta, la mirada clavada en la puerta ante el miedo de la policía, las cortinas cerradas en pleno día, las voces hablando bajo, casi en susurros, la desconfianza entre vecinos. Tal vez nada de eso se transmita en esta crónica, pero quienes saben de la lucha territorial, quienes saben de las luchas sociales y la defensa de la vida, quienes saben de la larga historia de persecuciones y violencias del extractivismo y sus gobiernos cómplices contra nuestras vidas, sabrán, que aunque no logremos nada de eso, esta es una crónica necesaria.

(Imágenes de Marianela Gamboa)

1. La persecución histórica

La minería es por excelencia el eje conductor del saqueo histórico en nuestra tierra, desde el período colonial hasta el presente. La instalación de la mita y el yanaconazgo, como prácticas de violencia y control, fueron fundamentales para que se hiciera posible el sometimiento de los pueblos originarios de Latinoamérica.

Hoy las cosas no han cambiado tanto, donde existe megaminería, hay un historial de represiones y aprietes a quienes no dan licencia social a estos proyectos de muerte. Donde hay megaminería hay una histórica suspensión del estado de derecho, una instalación de prácticas de despojo, de explotación y opresión al pueblo. Toda esa historia de megamineria y violencia puede evidenciarse en la memoria viva de la Asamblea El Algarrobo.

Es este el contexto donde se ubica la actual violación de los DDHH de lxs compañerxs que empezó antes del último sábado. Desde los bloqueos que se sostuvieron el 22 de marzo, la presencia policial constante, el amedrentamiento, el hecho de que quisieran tomar datos de asambleístas de manera ilegal, y el rechazo del habeas corpus preventivo, dan cuenta de lo que se venía gestando previamente a la caminata del sábado. Más aún, en la semana previa, dos compañerxs fueron atropelladxs por un proveedor minero en uno de los bloqueos. ¿Cuál fue el accionar de la justicia para garantizar los derechos de nuestros compañerxs? Ninguno.

Pero el saqueo y la explotación es la mitad de la historia, la otra mitad, la más importante y fundamental, es la de resistencia. Tal como la expresa la Asamblea: “No se puede disciplinar con miedo a un pueblo que es heredero de Juan Chelemín”. La resistencia Calchaquí fue la más larga y más férrea de toda la conquista. 130 años les tomo a los españoles desterrar a los diaguitas y calchaquíes de sus huaycos y quebradas para instalar las primeras ciudades españolas en el siglo XVII. Esas voluntades de expulsión y despojo se personalizan en las empresas transnacionales como Yamana Gold y Barrick Gold, de igual manera que las resistencias diaguitas y calchaquíes se hacen memoria viva en los integrantes de la Asamblea, en su radio y su árbol, en sus bloqueos y paradas, en sus tambores y caminatas.

2. La persecución legal

Para los integrantes de la Asamblea El Algarrobo, la persecución legal no es una novedad. La sufrieron en anteriores ocasiones, causas inventadas, testimonios que luego devinieron falsos, pruebas etéreas, y siempre, pero siempre, jueces amigos dispuestos a llevarlas.

Sin embargo, lo que se vivió esta semana fue diferente, en su magnitud, en su despliegue, en su violencia y, a medida que pasan las horas y llega la información, en su innegable ilegalidad. De los 12 detenidos, a esta hora, viernes a la noche, 4 se encuentran con detención domiciliaria y los 8 restantes en la comisaría de Andalgalá.

Los primeros testimonios, los que más circulan, son los de los familiares de detenidos en los momentos de cada allanamiento. El lunes a partir del mediodía, se instaló la tensión y el clima represivo. Horas más tardes, empezaron a llegar a la puerta de cada vecino con un despliegue nunca visto de camionetas policiales, grupo de choque KUNTUR, uniformados con escudos y escopetas largas. Cuarenta uniformados por cada vecino, en detenciones sin orden judicial presentada in situ, tal como denunció públicamente la familia de Oscar Martearene.

Walter Mansilla, reconocido por su labor fotográfica y comunicacional para la Asamblea fue brutalmente golpeado. Su casa destruida, las puertas, la cocina, los murales en su casa. El “Ají”, así es como todos lo conocemos a Walter, se llevó la peor parte. Delegados de justicia pudieron intervenir el miércoles para que lo atendieran médicos y lo revisaran, constatando las gravísimas lesiones. Esto, confirmado off de record de primera fuente, fue negado de manera irresponsable e hipócrita por el secretario de derechos humanos de la provincia de Catamarca, Hernán Velardez Vaca. Para un desprevenido, eso podría para ser “increíble”. Pero aquí, en una provincia donde los fiscales que persiguen a los ambientalistas, son abogados públicamente declarados pro-mineros, no hay lugar para ingenuidades ni para incredulidades. Lo que hay es una cómplice negación, una ceguera condicionada por el vínculo incuestionable entre gobierno, justicia y empresa.

Además de la golpiza a Walter Mansilla, los veedores y funcionarios que viajaron de la Ciudad de San Fernando hasta Andalgalá, tuvieron que realmente esforzarse para negar el desconocer el testimonio de la Familia Paz que relató cómo pusieron de rodillas a un niño de 8 años con las manos en la nuca, o el testimonio de la familia Martearene donde tuvieron a una menor de 15 años tirada en el suelo bajo los gritos de la policía, en el contexto de requisas absolutamente violentas y por fuera de cualquier garantía de derechos.

Sara Fernández, otra de las detenidas, fue golpeada por una mujer policía que, como aseguraran familiares y vecinos, “es parte de la policía que vino de la ciudad”.

Esto, es apenas el inicio de una causa que presenta incongruencias y violaciones, tanto a derechos humanos como a garantías constitucionales desde el inicio al final. De la información, también off de record que ha surgido de las primeras revisiones del expediente, la mayor parte de las “prueba” con la que se cuenta son “declaraciones testimoniales”, obtenidas de empleados de la empresa, integrantes de una fundación prominera y vecinos casualmente vinculados a la minera. Estos testimonios abundan en ambigüedades, descripciones poco claras, declaraciones de intencionalidad y absolutamente, ninguna prueba concreta.

En este contexto, el desempeño de la Fiscal Soledad Rodríguez, debería ser objeto de una investigación independiente y profunda. Para la Corte Interamericana de Derechos Humanos como para buena parte del derecho contemporáneo, la privación de la libertad es la última herramienta en el inicio de un proceso de investigación, y no la primera, como parece creer Rodríguez. Este uso irracional de la medida de coerción que implica la privación de libertad, se vuelve más drástico cuando se tiene en cuenta la particularidad de los casos, a saber, personas con arraigo comprobado, un contexto que impediría cualquier tipo de entorpecimiento de la investigación como la posibilidad de “escape” de los acusados.

No hace falta esperar más presentaciones, ni seguir escuchado a fiscales, jueces o ministros; la convicción de los familiares, la convicción de los asambleístas es clara respecto de lo que está sucediendo: un proceso de criminalización de la lucha social, de hostigamiento y persecución legal, de amedrentamiento, que es tan alevoso como autoritario.

3. La persecución cultural y cotidiana

Como ha transmitido siempre la Asamblea, la lucha no es esencialmente contra Agua Rica, es una lucha cultural y ancestral por el derecho al territorio, a la cultura, a los modos de vida locales. Una lucha por el agua, el agua que es vida para nuestros campos, nuestras plantas, animales y nuestrxs propios cuerpos.

Por ello, quienes están en este momento privadxs de su libertad son personas valiosas no solo para la lucha, sino también para el entramado cultural del pueblo: se trata de artistas, músicos, luthiers, artistas gráficos, militantes, trabajadores, artesanxs, montañistas. Son los andalgalenses que crían y alimentan la forma de vida pacífica y en armonía con la naturaleza que deseamos y construimos.

Es preciso entonces subvertir la lógica de la estigmatización de unxs cuantxs, la demonización de individuos, la criminalización de un par. Es el pueblo el que está haciendo de la plaza su trinchera hace casi 600 sábados, en defensa de los bienes comunes, de su cultura ancestral y de su territorio en todas las dimensiones.

La historia de este conflicto es larga, de su resistencia más todavía, pero lo sucedido estas ultimas semanas puede tener un origen concreto, la única mecha que prendió Asamblea El Algarrobo es la difusión de las imágenes de las máquinas perforadoras que ilegalmente pasaron a espaldas del pueblo, rumbo al Sagrado Nevado del Aconquija. Esa mecha es la que todavía arde y es la que va acompañar bien en el interior de su cuerpo a cada vecinx en la caminata de esta tarde.

Gabriela – Prensa Asamblea El Algarrobo
Manuel – Prensa Asamblea Pucará

URGENTE –Parte de Prensa desde Catamarca

Persecución y Estado Policial en Andalgalá

Una vez más, Andalgalá vive un día negro en su historia. Este lunes por la mañana, la Policía provincial salió a detener masivamente a integrantes de la Asamblea El Algarrobo, luego de involucrarlos en el incendio de las oficinas de la empresa minera Agua Rica que ocurrió el sábado pasado.

Nuestros compañeros y compañeras son INOCENTES. Desde hace 11 años se manifiestan pacíficamente. Nunca han cedido a la violencia del estado, a la provocación de la policía y las patotas mineras.

Hoy, con una orden emitida por la Fiscal subrogante Soledad Rodríguez (quien trabajo como abogada activamente para las empresas mineras y fue parte de Camyen) la policía está entrando violentamente en la casa de los asambleístas, golpeando a los compañeros y plantando pruebas a fin de criminalizar a los defensores del agua en Andalgala.

HOY, toda argentina y el mundo se encuentran en lucha por la democracia, los derechos y la libertad.
HOY necesitamos la fuera de todos los defensores del Agua y el territorio.

Libertad Ya para los y las compañeros/as detenidos.
Agua Rica no tiene Licencia Social
Agua Rica es Ilegal.

Comunicación – Asamblea PUCARA – Catamarca – Argentina
Contactos:
Rosa Farías: 3835431290

En la lucha de Andalgalá se juega el futuro

Hace 11 años, el pueblo de Andalgalá sufre por el trauma social de la minería. Un trauma, una profunda herida emocional, colectiva, que ronda por las calles, las plazas y los cuerpos de las y los andalgalenses.

En los últimos 11 años, el pueblo de Andalgalá camino pacíficamente 589 veces a la vuelta de su plaza en defensa de la vida y el agua. También cortó rutas, realizó movilizaciones en otras ciudades, acampó frente a Tribunales en Bs As, construyó una radio, denunció atropellos y múltiples violencias, presentó amparos y, además, generó una ordenanza para proteger el futuro de su pueblo. Así, la Asamblea del Algarrobo se convirtió en una referencia nacional e internacional de lo que una organización vecinal puede hacer frente al gigantesco poder de las empresas transnacionales.

En estos 11 años, de un lado, siempre se ha mantenido la resistencia al proyecto MARA (Minera Agua Rica Alumbrera), y del otro lado, la empresa y el gobierno siempre han insistido para llevar a cabo el proyecto.

¿Quién empieza la violencia?

El primer acto de violencia lo realiza el Estado junto con la Empresa al ignorar la ordenanza, ignorar los fallos judiciales, ignorar el descontento social, ignorar que hay un pueblo dividido, ignorar que la mayoría de las y los andalgalenses que no quieren más megaminería.

El primer acto de violencia, el que desata la situación de ayer, el que justifica que el propio Estado llene de gendarmes y policías un pequeño pueblo, es el ACTO de iniciar una explotación que no tiene licencia social. La violencia la inicia la empresa, la violencia la inicia el camión que transporta una máquina de explotación a un territorio en disputa.

¿Por qué es ilegal el proyecto Agua Rica?

  • Porque la empresa está violando dos resoluciones dictadas por la ex secretaría de Minería provincial (hoy Ministerio) en 2009, que prohíbe el tránsito minero por el camino de Choya y de Potrero, los dos accesos que la asamblea está bloqueando hace dos semanas de forma selectiva.
  • Porque en Andalgalá aún sigue vigente la ordenanza municipal 029/16 que “prohíbe toda actividad minera metalífera, en la modalidad a cielo abierto, y la actividad minera nuclear, bajo cualquiera de sus formas, en la cuenca alta del río Andalgalá”.
  • Porque el proyecto MARA viola la Ley de Glaciares, la Ley General del Ambiente y el artículo 41 de la Constitución. No cuenta con los Informes de Impacto Ambiental aprobados como corresponde. Los argumentos, razones y pruebas han sido presentados una y mil veces por asambleas de Catamarca, por universidades nacionales, por investigadores nacionales e internacionales.
  • Finalmente, es ilegal e ilegítimo, porque no cuenta con la Licencia Social del pueblo. Y hasta que no la obtenga, todo acto de avance que realice la empresa, es un acto de violencia.

¿Por qué se juega el futuro de la provincia en la lucha de Andalgalá?

Porque el futuro de nuestra provincia -y del mundo entero- está atado a cómo cada pueblo decida cuidar y utilizar sus recursos naturales, o mejor llamados bienes comunes. En este caso, las montañas y sus minerales, los glaciares y los ríos, el oro y el agua. Y la manera en que este conflicto se resuelva en Andalgalá sentará un precedente para el resto de los conflictos por venir, en Antofagasta, en Tinogasta, en Belén, en Ancasti, etc. Porque la realidad es una: el agua es esencial y habrá que decidir si será para la vida o para los negocios de unos pocos.

Tomar una posición.

Siempre se puede volver a la historia, a esos 11 años de resistencia, de experiencia, debates y diálogos. Pero hoy, es urgente tomar una posición: Los que estamos a favor del Agua y la Vida, a favor del respeto a los pueblos y sus derechos, los que estamos en contra de la violencia y de la impunidad, tenemos que salir a la calle, tenemos que marchar y decirle al gobierno:

Andalgalá NO es territorio de Sacrifico

Andalgalá NO quiere ser contaminada, explotada y saqueada

Agua Rica NO tiene Licencia Social

Carta de apoyo de la Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut

MENSAJE AL PUEBLO CATAMARQUEÑO EN LUCHA CONTRA EL SAQUEO Y LA CONTAMINACIÓN

Chubut, 4 de abril de 2021

Quienes nos organizamos como Unión de Asamblea de Comunidades de Chubut, en lucha contra los exctractivismos y contra la instalación de la megaminería en nuestra provincia, queremos saludar la resistencia que se levanta en Andalgalá y en Catamarca toda contra tan terrible actividad. Al orgulloso pueblo diaguita que sigue en guerra contra los colonialismos, a las Madres del Silencio, a les compañeres de la Asamblea del Algarrobo, a cada vecina y vecino que con acciones decide la autonomía del territorio que habita: nuestro reconocimiento en esta nueva avanzada en contra del Proyecto Agua Rica.

Desde la instalación de la mina La Alumbrera, el territorio diaguita ha sido crudo testimonio del saqueo y la destrucción que significa la explotación megaminera para los pueblos, para el agua, para toda forma de vida. Dicen que cuando no hay luna, puede verse su monstruoso reflejo iluminando desde arriba del cerro, que consume agua y contamina como una gran ciudad, en un lugar en el que antes era todo vida de pueblo, que corrompe las juventudes con plata fácil y quiebra los vínculos entre las generaciones, que seca los ríos y agrieta la tierra, que duele la minera en ese lugar.

Con todo, Andalgalá es ejemplo de resistencia: el día 22 de marzo, Día del Agua, la Asamblea El Algarrobo, junto con vecines, jubilades, estudiantes y productores, se apostaron en el camino comunero Chaquiago-Choya, para realizar un corte selectivo y declararse en asamblea permanente, bloqueando el avance de la empresa Yamana Gold, que pretende avanzar con el proyecto ilegal Agua Rica.

Guardianes inclaudicables de los derechos del agua de correr libremente, de la vida de ser semilla y fruto, de las generaciones presentes y futuras de que sus formas de vida no sean arrasadas, de criarse en un ambiente sano, libre de contaminación, una vez más, abrazando con manos de barro y garganta de lucha al gran cerro Aconquija, se levantan.

Desde estos sures, reconocemos su fuerza, porque también vivimos lo que significa luchar contra estas empresas cuando ya han conseguido instalarse en los territorios. Conocemos, también, las consecuencias sociales de la instalación de las empresas mineras: el quiebre de los vínculos comunitarios, el sabotaje sistemático de otras formas de vida, anteriores entre nosotrxs, la sequía desde el momento mismo de las exploraciones y cateos, el corrimiento estratégico del Estado, que permite a las empresas ocupar su lugar: el de la violencia institucional e institucionalizada. Experiencias compartidas, también, en nuestra provincia desde la llegada de la misma empresa que pretende explotar Agua Rica en Catamarca: Yamana Gold, en la cordillera y, más tarde, con el desembarco de la Panamerican Silver en la meseta centro norte.
Hablamos de dictadura minera porque la vivimos desde hace más de 18 años en carne propia: la persecución, la represión y la criminalización de quienes nos oponemos a la destrucción de la vida toda. El último episodio en este camino de represión de las luchas por el territorio es la detención y judicialización de 11 vecines de la Comarca Andina después de las protestas en el marco de la visita del presidente Alberto Fernández a Lago Puelo.
La complicidad del sistema judicial, que se hace evidente también en Catamarca con los dos rechazos consecutivos al habeas corpus presentado preventivamente en defensa de les vecines apostades en los caminos comunitarios, también la atravesamos en Chubut. Los intentos de las asambleas de apelar a la fuerza de la ley en contra de las maniobras del gobierno de Arcioni, Sastre y Massoni se han visto frustrados por el entramado de poder que intenta doblegar al pueblo en lucha.

Además, nos llegan las voces de les hermanes catamarqueñxs que relatan la historia que el poder político con la complicidad de los medios masivos de comunicación buscan invisibilizar: que desde la llegada de la minera La Alumbrera, el pueblo diaguita y catamarqueño ha sido sistemáticamente silenciado. Los recientes hechos de violencia por parte de la empresa en contra de los bloqueos populares de los caminos comunitarios, fueron nuevamente invisibilizados por los medios de comunicación.

Al pueblo catamarqueño: en este 4 de abril, día de Resistencia contra el extractivismo en toda la Patagonia, abrazamos su lucha. Recordamos las represiones vividas en febrero del 2012 en esos mismos territorios que se enfrentan al saqueo. Caminamos junto al pueblo en sus más de 500 caminatas por la vida.

Queremos decirles a quienes gobiernan que lxs estamos observando, que sabemos que en el 2020, haciendo uso político de la cuarentena, fue modificado el código de minas para beneficiar a las empresas que ya explotan o pretenden explotar en la provincia, y que un 23 de diciembre, la Corte de Justicia dictó la inconstitucionalidad de la ordenanza municipal 029/2016 que todavía frenaba la instalación del proyecto Agua Rica en Andalgalá. Una vez más, demostrando con mecanismos que reconocemos desde Chubut, que el Estado propicia los caminos del saqueo y la destrucción, poniendo al servicio cada una de sus instituciones. El Proyecto Agua Rica viola las sentencias dictadas por el actual Ministerio de Minería en el año 2009: las número 208 (camino a Choya) y 209 (camino a Potrero), la medida cautelar dictada por el juez Rodolfo Cencenarro, luego del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Ley General del Ambiente (25.675). El proyecto Agua Rica es ilegal porque no tiene ni tendrá licencia social: la única justicia que existe es la de quienes la ejercemos con acciones, la que surge de nuestra autodeterminación.

Estamos atentxs. No podrán continuar avasallando los derechos de nuestres hermanes, no con nuestro silencio.

Nos levantaremos también nosotres si pretenden avanzar, porque somos gotas de un mismo río. Somos vida en los territorios.
Una y mil veces, ¡¡NO PASARÁN!!

Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut (UACCh)